La miseria religiosa es al mismo tiempo, la expresión de la miseria real y la protesta contra ella. La religión es el sollozo de la criatura oprimida, es el significado real de un mundo sin corazón, así como es el espíritu de una época privada de espíritu. Es el opio del pueblo. La eliminación de la religión como ilusoria felicidad del pueblo, es la condición para su felicidad real. El estímulo para disipar las ilusiones de la propia condición, es el impulso que ha de eliminar un estado que tiene necesidad de las ilusiones. La crítica de la religión, por lo tanto, significa en germen, la crítica del valle de lágrimas del cual la religión es el reflejo sagrado >>
“La religión es meramente el sol ilusorio que gira alrededor del hombre hasta que éste no gire en torno a sí mismo.”
Pilco: este último párrafo es interesantísimo, Marx da un orden, digamos de lo ilusorio en donde encontramos religión, teología y cielo, el referente real de estas abstracciones es para la religión (como código de conducta) el derecho. Para la teología, la política, parentesco que también encuentro en Schmitt, Hegel y por supuesto, Marx.
Rechaza la búsqueda abstracta de libertad en el pasado alemán, en las selvas teutónicas: <<>> Le declara la guerra a las “actuales” condiciones políticas de Alemania y dice: <<>>
<< También desde el punto de vista histórico la emancipación teórica tiene una importancia específica práctica para Alemania. El pasado revolucionario de Alemania es justamente teorético: es la Reforma. Como entonces el monje, ahora el filósofo en cuyo cerebro se inicia la revolución.
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